Ser mamá no es como te lo pintaron, pero es una ganancia. Has ganado el desarrollar y potenciar capacidades que posiblemente ni siquiera sabías que tenías. Es posible que no tengas idea de cómo hacer tantas cosas al mismo tiempo y distribuir tu carga para que funcione. Sin embargo, tienes bien pendiente el colegio, la comida, los quehaceres, las citas médicas, y todo lo que tus hijos y tu familia necesitan para mantenerse a flote. Así que has desarrollado y potenciado las capacidades de organización, planificación y liderazgo. Tal vez tus hijos no te hacen caso a la primera, debes guiarlos una y otra vez y acompañarlos en toda su infancia hasta su independencia. Así que has desarrollado y potenciado las capacidades de comunicación, perseverancia y constancia. Puede ser que te duela cuando tu hijo tiene un accidente o cuando lo han herido emocionalmente, pero tú siempre estás ahí para contenerlo, motivarlo y ayudarlo a levantarse. Así que has desarrollado y ...