Cuando quedé embarazada por primera vez, me preparé con información de lactancia materna desde que supe lo importante que era para los bebés y, claro está, como cualquier madre, yo quería darle lo mejor a mi bebé. Leí muchos artículos y compré accesorios básicos “requeridos” como extractor de leche materna, cobertor para amamantar, crema para pezón, etc. Unos meses después que di a luz, noté que, entre otras cosas, el cobertor para amamantar no era necesario. En especial porque justo después de que tu bebé comienza a moverse tú no tienes tiempo ni de ponerte el cobertor ni de asegurar que tu bebé no te lo remueva mientras se mueve y trata de sacar sus manos de abajo del cobertor. Al final, simplemente me di cuenta que no necesitaba ninguna de esas cosas porque aprendí correctamente cómo manejar a mi bebé recién nacida. De todos modos, yo no culpo a otras madres porque quieren usar un cobertor de lactancia y se sienten cómodas con él, sin e...